La vida transcurría plácidamente para Come y Sopla, que ya tenían sus casas terminadas; no así a Gili, que llevaba una vida bastante estresante. Para pagar la hipoteca había encontrado trabajo como vigilante nocturno en las obras del AVE (sí, sí, donde su hermano Come había robado los materiales para construir su casa).
Como se pasaba todo el día ocupado en la construcción de su vivienda, cuando llegaba la noche y se iba a trabajar ocurría lo que tenía que ocurrir, vamos, que se quedaba dormido; y que los amigos de lo ajeno campaban a sus anchas.
Un día hartos de tantos robos los jefes decidieron ir a echar una ojeada nocturna y se encontraron al bueno de Gili durmiendo como un tronco. Le dijeron que cogiera sus cosas y que no volviera más por allí, pero Gili se echó a llorar como un bendito, se arrodilló y se la ..., perdón, y les suplicó desgarradoramente que le dieran otra oportunidad.
Impresionados por el enorme grado de autohumillación de Gili, los jefes reconsideraron su idea inicial de despedirle y le propusieron cambiar de tarea y pasar a ocupar un puesto donde no molestara mucho. Al principio dudaron entre colocarle en el área de Prevención de Riesgos Laborales o entrar a formar parte del Departamento de Ingeniería. Se decantaron por la segunda opción y pasó a ocupar el cargo de Jefe del recientemente creado Departamento de Socavones, Derrumbes y Accidentes Varios. En ese puesto alcanzó enormes cotas de popularidad, sobre todo entre los afectados por las obras, que le felicitaban muy efusivamente los logros conseguidos por su departamento, y que motivaron alguna que otra visita al hospital.
Poco a poco, derrumbe tras derrube, socavón tras socavón, su tiempo libre iba mermando considerablemente y se vio obligado a contratar albañiles para terminar la construcción de su propia casa.
En un principio trajo a varios compañeros de trabajo que le venían a hacer ñapas una vez terminado su horario laboral. Pero las cosas no iban saliendo como nuestro protagonista quería y tras ver por tercera vez ver su vivienda reducida a escombros por culpa de algún que otro desgraciado accidente, decidió despedir a sus compañeros y ponerse en contacto con un constructor, creyendo que así se terminarían sus problemas, y la verdad, el pobre no sabía donde se metía.
La Controversia de Valladolid
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El pasado jueves di un concierto en la Sala Delibes del Teatro Calderón,
con un programa dedicado a la Controversia de Valladolid.
Hace 6 horas


13 Perdieron el tiempo aquí:
Hola, estaba devolviéndote la visita y... bueno, jejejeje, creo que está claro que hay lerdos que son más lerdos que otros...
Pobre Gili!!!!!!!
Casi es mejor quedarse sin casa, al menos se ahorraria quebraderos de cabeza. Unos cartoncitos, y todos tan contentos
Un beso
¿Y no se ha planteado hacer como Gadafi y plantar la jaima donde le parezca cada día? Nuevas vistas cada mañana, no está mal.
Me he puesto al día y tu relato de la Cumbre Iberoamericana me ha encantado. Realmente tronchante XD
Un beso enorme, Responsable ;-)
Pero eso es porque Gili no es patriarca de una familia gitana porque si así fuera, a la obra no se acerca ni dios, duerma, ría o baile; pone el simbolito de la rueda y protección asegurada :P
¡Besazos!
El pobre gili es un poco sopla, también, no? Pero mira que tiene mala suerte el condenado.
jajaaaj
Besos
Pues si la empresa tiene un "Departamento de Socavones, Derrumbes y Accidentes Varios", no es de extrañar que se hunda.
Pero qué gili este Gili... de Málaga a Malagón... eso loe pasa por querer hacer las cosas bien...
Por cierto, si no te importa:
Vendo solar, muy luminoso, bien comunicado y con servicio de recogida de basuras garantizado.
Promociones Cañada Real.
Este Gili mira que querer ponerse en manos de un constructor. Seguro que siendo Gili como es gili seguro que contrata a Chapucez S.A. y la hipoteca se la pide al Banco Telorobotodo, s.A.
A mi me da pena, lo menos que podíamos hacer por él es comprarle unas rodilleras, porque debe de tener las rodillas muy desgastadas.
Mientras no contrate a los que hicieron la reforma donde yo vivo...
Un abrazo.
y que tampoco contrate a los que me sacaron los árboles de la puerta de casa. o le van a agregar uno que otro agujerito.
Pobrecillo, como tenga la suerte de dar con un buen constructor, seguro que sus problemas futuros comparados con estos no van a ser nada.
Saludos
Pobre Gili... encima de habérsela... ains, no... esto... encima de haberse humillado...
Jejeje...
Un besote!!!
Pobre Gili, digo yo que al final alguna compensación tendrá no? al menos yo me conformaría con que mis hermanos no tuviesen más suerte que yo! así de chunga soy!
Por cierto: Felices fiestas!!!!
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